Reducir del número de niños/as en situación de abandono y desatención psicoafectiva brindándoles un hogar sano y acogedor para que, a través de un trato familiar, vayan formándose y desarrollando sus cualidades y valores para, en un futuro, ofrecer su aportación para lograr una sociedad más justa y humana.
Rodear a los/las niños/as de un ambiente de afecto en el seno de una auténtica familia favoreciendo el desarrollo de su persona.
Ofrecer una alternativa familiar a los/as niños/as para evitar que vivan / mueran en las calles.
Formar a los/as niños/as para ayudarles a crecer con sólidos valores de autoestima y solidaridad.
Fomentar la perspectiva integral desde una visión del ser humano como persona evitando cualquier tipo de discriminación por razones de sexo, raza, religión, opinión, etc.
Favorecer el mantenimiento de un buen estado de salud a través del equilibrio y del desarrollo integral de los/as niños/as.
Ofrecer al/la niño/a una experiencia que favorezca su pleno desarrollo preservando su salud física y mental.
Tratar de eliminar los factores de carencia afectiva habituales en los medios institucionales así como las fuentes de traumas y tensiones que se consideran perjudiciales para cada niño/a.
Ofrecer al/la niño/a la posibilidad de una relación afectiva privilegiada y continua con un adulto, asegurando la permanencia de su presencia junto a él.
Proporcionar al/la pequeño todas las condiciones necesarias para un buen desarrollo.
Se busca un interés profundo, no hacia los niños en general sino hacia cada niño en particular, deseando que cada uno de ellos sea feliz y alegre proporcionándoles un equilibrio emocional y afectivo satisfactorio.